Tarea de la pintura para el equinoccio de otoño 🍃🍂
- Laura Leonicio

- 20 mar
- 1 min de lectura
En el umbral del equinoccio de otoño, la luz comienza a retirarse con suavidad del paisaje… pero se vuelve más íntima, más esencial.
Desde la Terapia Artística Antroposófica, la pintura nos invita a experimentar la luz no solo como fenómeno externo, sino como vivencia interior. Ya no es la luz expansiva del verano, que todo lo revela, sino una luz que se recoge, que se aquieta, que nos conduce hacia lo profundo.
Pintar en este tiempo es acompañar ese gesto del mundo: dejar que el color emerja desde la penumbra, percibir cómo la luz habita en cada matiz, cómo respira entre las transparencias y las capas.
Quizás, al pintar, no buscamos representar la luz…sino permitir que ella nos atraviese.
La tarea de la pintura en otoño se vuelve entonces un acto de escucha.
Un diálogo sutil entre sombra y claridad.
Un espacio donde el alma puede encontrar equilibrio entre lo que se va y lo que comienza a gestarse en silencio.
🍂 ¿Te das un momento para experimentar la luz desde adentro?







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